Descripción
Un frutal clásico, elegante y de gran productividad. El peral es apreciado no solo por sus frutos dulces y jugosos, sino también por su espectacular floración blanca en primavera y el cambio de color de sus hojas en otoño. Es un árbol robusto que se adapta perfectamente a climas templados.
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Luz: Pleno sol (fundamental para la maduración del fruto).
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Riego: Moderado a alto; requiere humedad constante pero sin encharcamientos.
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Crecimiento: Porte erguido y vigoroso, ideal para huertos o jardines amplios.
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Suelo: Prefiere suelos profundos, fértiles y con buen drenaje.
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Floración: Produce racimos de flores blancas muy decorativas antes de la aparición del fruto.
El peral es uno de los frutales más nobles y longevos que puedes tener. Es muy resistente al frío invernal y, una vez establecido, ofrece cosechas generosas año tras año. Ideal para quienes buscan un árbol que combine utilidad alimenticia con un alto valor ornamental en las cuatro estaciones.
Las fotografías mostradas son de carácter referencial y pueden no corresponder exactamente al producto recibido.